Sensores

¿Qué son los SENSORES inteligentes?

Los sensores te ayudaran tanto en seguridad como en eficiencia en tu casa inteligente.

Desde el principio de los tiempos nos ha gustado estar seguros en nuestro hogar. Desde entonces, las viviendas se han sofisticado hasta tal punto en que a día de hoy, podemos saber cuando se ha abierto la puerta de casa, podemos encender una lámpara según la cantidad de luz que entre por la ventana o podemos hacer que una bombilla se encienda o se apague si detecta que estoy cerca o que me he ido. Estos sensores van a cumplir varias tareas, desde las referentes a la seguridad como a la automatización de tu casa inteligente.


Qué tipo de Sensores existen

Dentro del mundo de las Smarthomes, hay varias soluciones referentes al uso de sensores. Muchos podemos encontrarlos de manera independiente, como un dispositivo que va sincronizado directamente con nuestro teléfono móvil (o el aparato que usemos para controlar nuestra casa inteligente), pero otros van acoplados a otro dispositivo, de manera que los transforman en un ¡SUPER DISPOSITIVO INTELIGENTE!

Nah… En serio y saltándome las exageraciones. Los sensores son unas de las grandes herramientas a la hora de automatizar cosas tan habituales como entrar o salir de casa.

  • Sensores de apertura:

Estos son de mis favoritos. Un sensor de apertura, a los que también se les conoce como sensores de ventana o sensores de puerta, suele estar compuesto de 2 piezas de diferente tamaño, entre los 2 y los 5cm de largo. La más grande, que es la “fija”, se instala en el marco, y la más pequeña, en la puerta o la ventana que queramos controlar.

¿Y cómo funciona? Pues sencillísimo. Ambas piezas están comunicada la una con la otra. Por otra parte, nosotros tenemos conectado nuestro móvil al sensor. De esta manera, mientras estén juntas, no pasa nada, pero… ¿Qué pasa si abro la puerta/ventana? Pues que automáticamente nos llega una notificación con el aviso. Imagina las posibilidades. Si te marchas de vacaciones, si tienes mascotas, si tienes niños pequeños con “espíritu aventurero”

En definitiva, va a hacer que nos despreocupemos de que alguien salga o entre de cualquier lugar de nuestra casa sin nuestro permiso. Y, a parte de ser útil, ya lo dije antes. La seguridad es lo primero.

  • Sensores de movimiento:

Estos quizás sean más conocidos. ¿Cuántas veces has entrado a una habitación y se ha encendido la luz sola? Y de esas veces, ¿Cuántas has pensado que te gustaría tener un sistema así en tu casa? Pero, voy más allá… De esas veces, ¿Cuántas has pensado que seguro que era carísimo? Pues ya lo veremos más adelante, pero te aseguro que son baratos y tremendamente fáciles de usar.

Estos sensores podemos encontrarlos normalmente de dos maneras:

  1. De forma individual. Los hay de diferentes formas y tamaños, pero normalmente son discretos y se ocultan fácilmente. Estos sensores se pegan a la pared o a alguna zona cercana a donde queramos que actúen (normalmente tienen un rango de detección de más de 300º) y listo. Lo único que tenemos que hacer es decirle a través de una aplicación qué queremos que haga cuando haya movimiento, desde encender una luz hasta mandar una notificación, así que también sirve como elemento de seguridad.
  2. En una bombilla. Es una buena opción si no nos interesa el tema de la seguridad (o nos lo cubre otro elemento), pero queremos, por ejemplo, que la luz de la entrada se encienda cuando detecte movimiento. Yo tengo algunas y es especialmente cómodo, ya que te despreocupas de buscar interruptores. Lo mejor de todo es que, como es lógico, detecta cuando hay movimiento, pero también cuando no lo hay. De esta manera, en un plazo de unos 30 segundos la bombilla se apaga sola. Más cómodo imposible.

  • Sensor de luz o crepusculares:

Este tipo de sensor es algo más desconocido en la domótica sencilla, aunque en otro tipo de instalaciones más complejas lleva tiempo usándose. En el caso que nos ocupa, estos sensores crepusculares suelen encontrarse ya incorporados en una bombilla, o incluso acompañados de el sensor de movimiento que comentaba antes.

Su funcionamiento es de lo más sencillo. Este dispositivo detecta la luz que hay en el ambiente, como por ejemplo, en una terraza. Si el diodo que lleva incorporado considera que es poca la luz como para que se vea bien, podemos configurarlo para que mande la orden automáticamente de que una bombilla se encienda. Si vuelve a haber suficiente claridad, se apagará automáticamente.

Si viene incluido en la bombilla, automáticamente nos despreocupamos de todo. Ella sola va a encenderse y a apagarse en cuanto lo estime oportuno. Es una gran forma de optimizar nuestra smarthome en función de factores como la luz ambiental.

 


Por qué comprar sensores inteligentes

Realmente es de los componentes que más útiles nos van a resultar en varios de los principales aspectos para tener una casa inteligente.

  1. El primero, la seguridad. Sabes cuándo se abre la puerta o la ventana de tu casa, sobretodo si tú no estás en ella es motivo más que suficiente. La tranquilidad de saber en cada momento lo que ocurre en ese sentido para mí es un buen motivo.
  2. El segundo, es la comodidad. Entrar en tu casa y que las luces se enciendan automáticamente, o que tu lámpara sepa que necesitas más luz porque la que entra por la ventana no es suficiente es una maravilla.


Cuánto cuestan los sensores

Pues en este caso van a depender mucho del tipo de sensor que busques y de las posibilidades que quieres que tenga, pero en Domoticode hemos quedado en que queremos DOMÓTICA SENCILLA Y ECONÓMICA, así que es exactamente lo que vamos a tener.

Un sensor de apertura de puertas o ventanas se puede encontrar fácilmente desde UNOS 12€ HASTA LOS 40€ de algunas marcas más específicas.

Los sensores de movimiento más configurables como el de Aqara rondan los 25€, pero tienes de otros tipos con las mismas opciones e incluso compatibles con Alexa y Google Assistant por MENOS DE 15€

Por otra parte, las bombillas con sensores incorporados son muy baratas ya se por sí, aunque es cierto que pueden tener menos opciones, ya que cumplen una función muy específica. Lo normal es encontrarlos por ENTRE 10 Y 20€. Algunas vienen 2 unidades por ese precio.